Guía · @vanlookeren
Dejás una tarea corriendo en el Mac, te levantás, y la seguís desde el celular. El código nunca sale de tu máquina: el teléfono es solo la ventana.
La función se llama Remote Control. Conecta la app de Claude en tu teléfono —o claude.ai/code en cualquier navegador— a una sesión de Claude Code que corre en tu computadora.
Esa distinción es todo. Tu sistema de archivos, tus servidores MCP, tus herramientas y la configuración del proyecto siguen donde están. El proceso local hace el trabajo; el teléfono manda mensajes y mira lo que pasa. Hasta el @ autocompleta rutas de tu proyecto real desde el celular.
Claude Code en la web corre en infraestructura de Anthropic, en una máquina que no es tuya. Remote Control corre en la tuya. Si tu proyecto necesita tus credenciales locales, tu base de datos o tus MCPs, querés Remote Control.
claude y usá /login si todavía no lo hiciste.claude una vez dentro de la carpeta del proyecto y aceptá el diálogo. Arrancá siempre desde una carpeta de proyecto: el diálogo nunca guarda la confianza para tu carpeta personal.ANTHROPIC_BASE_URL apuntando a un gateway o proxy, sacalo. Tampoco anda sobre Bedrock, Google Cloud o Microsoft Foundry.Las tres sirven, y la diferencia importa. Desde la carpeta de tu proyecto:
claude remote-control
Es el modo servidor: el proceso queda ocupando la terminal, esperando conexiones, y muestra la URL de la sesión. Apretá la barra espaciadora para ver un código QR y abrirla en el teléfono al toque.
claude --remote-control claude --remote-control "Mi proyecto"
Es una sesión interactiva normal con Remote Control encendido: podés seguir escribiendo en la terminal y desde el teléfono. Para mí esta es la que tiene sentido el 90% de las veces. Acepta --rc como atajo.
/remote-control
Si ya estás en una sesión y querés seguirla desde el teléfono, este comando la conecta sin perder nada de lo que venías haciendo. También responde a /rc.
Tres caminos, todos equivalentes:
Si todavía no tenés la app instalada, el comando /mobile te muestra un QR de descarga para iOS y Android.
Sin nombre explícito, la sesión queda con algo tipo mimac-graceful-unicorn. Con dos o tres sesiones abiertas eso es inservible. Pasale el nombre al arrancar, o usá /rename después:
claude --remote-control "Web del cliente"
Corré /config dentro de Claude Code y activá Enable Remote Control for all sessions. Desde ahí cada sesión interactiva se conecta sola al arrancar.
El equivalente en archivo es remoteControlAtStartup: true en tu ~/.claude/settings.json.
Si cerrás la terminal, la sesión se cae y el teléfono la ve offline en segundos. Remote Control no es un servidor en la nube: es tu propia máquina atendiendo. Si la vas a dejar corriendo mientras te movés, y sobre todo si entrás por SSH, arrancala adentro de tmux o screen.
Una sesión interactiva sostiene una sola sesión remota. Si querés varias en paralelo desde un mismo proceso, ese es exactamente el caso del modo servidor (claude remote-control), que por defecto aguanta hasta 32.
Los que solo existen en la terminal —/plugin, /resume— siguen siendo locales. Otros funcionan pero cambian de forma: /model y /effort desde el teléfono necesitan el valor como argumento, porque no hay selector. Se escribe /model sonnet, no /model a secas.
El caso real no es programar desde el teléfono, que es incómodo y nadie quiere. Es otro: le dejás una tarea larga, te vas, y desde el celular aprobás los permisos que va pidiendo en vez de encontrarte una hora después con que estuvo trabado esperándote desde el minuto dos.
Claude Code juega a favor de eso: cuando un turno se hace largo te muestra un aviso de Still working con un link para seguirlo desde el teléfono, y si respondiste varios permisos seguidos te ofrece el link para aprobarlos desde ahí.
Y si el Mac se duerme o se te corta el wifi, la sesión no se pierde: encola los mensajes y los permisos, y los entrega cuando la conexión vuelve.