Obsidian como memoria compartida de IA

Guía · @vanlookeren

Obsidian como memoria compartida de IA

Una carpeta chica que tus agentes leen al arrancar y van completando solos. Quince minutos armarla, y es lo que hace que dejen de repetir las mismas preguntas.

La idea, en una línea

Obsidian acá no es para tomar notas — es una carpeta de archivos de texto plano (Markdown) que cualquier agente de IA con acceso al sistema de archivos puede leer y escribir. Obsidian es solo la forma cómoda de mirarla vos: la app no hace nada mágico, el valor está en cómo se ordena la carpeta.

Si venís de la guía anterior, esta es la pieza que faltaba: el lugar común donde Claude Code y Codex —o cualquier otro agente— dejan lo que aprendieron para no volver a arrancar de cero.

La estructura mínima

No hace falta un sistema elaborado. Cuatro archivos alcanzan para empezar:

tu-vault/memoria/
reglas.md — una página: qué va en cada archivo, y la regla de oro contexto.md — quién sos, en qué estás trabajando, tus preferencias fijas proyectos.md — una línea por proyecto activo, con fecha log.md — un renglón por decisión importante, la más nueva abajo

Cada archivo tiene un trabajo, no se solapan: contexto.md es lo que casi nunca cambia, log.md es lo que cambia todo el tiempo. Cuando un agente no sabe dónde anotar algo, la regla desempata: si en seis meses todavía es cierto, va en contexto o proyectos; si es un hecho de hoy, va en el log.

La regla de oro

De todo lo que puede salir mal, esto es lo único que realmente rompe el sistema:

Un cerebro, no varios

La primera vez que armé algo así, terminé con dos carpetas de memoria que no se hablaban entre sí — una la usaba una herramienta, otra la usaba otra, y cada agente sabía la mitad de lo que pasaba realmente. La regla que lo arregló, y que ahora es la primera línea del archivo que todos leen primero: una sola carpeta de memoria, nunca una paralela. Si un agente no encuentra dónde anotar algo, extiende lo que ya existe — no crea un archivo nuevo para lo mismo.

Cómo se arma, paso a paso

  1. Instalá Obsidian y creá un vault nuevo

    Una carpeta vacía en tu disco alcanza — obsidian.md la abre como vault con un par de clics. Si ya usás iCloud, Dropbox o algo similar, ponerla ahí de entrada te da sincronización entre tus máquinas gratis.

  2. Creá los cuatro archivos de la estructura mínima

    Adentro de una carpeta memoria/, así:

    memoria/reglas.md
    memoria/contexto.md
    memoria/proyectos.md
    memoria/log.md

    Escribí reglas.md primero, aunque sea corto — es el único archivo que un agente tiene que leer siempre, así que ponele arriba de todo la regla de oro de la sección anterior.

  3. Decile a tus agentes dónde está

    Tanto Claude Code como Codex leen un archivo de instrucciones al arrancar en una carpeta de proyecto (CLAUDE.md y AGENTS.md respectivamente). Ahí les dejás dicho, en una línea, dónde vive la memoria y que la lean antes de empezar:

    Antes de una tarea no trivial, leé:
    ~/ruta/a/tu-vault/memoria/reglas.md
    ~/ruta/a/tu-vault/memoria/contexto.md
    
    Después de una decisión importante, agregá un renglón a:
    ~/ruta/a/tu-vault/memoria/log.md
  4. Dejá que se vaya llenando solo

    No lo llenes vos a mano de entrada. La primera semana va a estar casi vacío, y está bien — se completa con el uso real, no de una sentada. Si un agente nunca escribe en el log, es señal de que no le dejaste claro cuándo hacerlo: volvé a reglas.md y sé más específico.